viernes, 18 de noviembre de 2011

A la Orilla de un Navío Anclado


Marina
Eugenio Montejo

Cuando tendida duermes a mi lado
y un tenue respirar mueve tu pecho
me detengo a mirarte sobre el lecho
como a la orilla de un navío anclado.

Crece y decrece en ritmo sosegado
un oleaje de espumas al acecho
mientras la noche borra a cada trecho
la nave, el muelle y el acantilado

Sólo sé que es un barco lo que miro,
por quien mi vida ahora es menos corta
y su horizonte inmenso y sin muralla.

Un barco que a mi lado es un suspiro
donde parto o regreso, no me importa,
porque siempre me lleva a donde vaya.

De El hacha de seda
Bajo el heterónimo de Tomás Linden


Tatyana Chuvasheva

Max Ginsburg

John  Honiski

Joven marinero - Salomón Samsonovich Boim

Landscape with boat -  Georges Pierre Seurat

Sailboats and Estuary - Theo Van Rysselberghe

Niño Marinero - Pierre-Auguste Renoir

Beatriz Martin Vidal

Summer Breeze - Edmund Charles Tarbell

Moonlight - Edward Henry Potthast
Catalina Gurvich

Mallory  Agerton - fuente

Donna Green

Woman in blue and Sailor - Varvara Stylidou


Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.
Jorge Teillier


miércoles, 16 de noviembre de 2011

El vestido rojo

Manuscrito en una botella
Pablo Antonio Cuadra

Yo había mirado los cocoteros y los tamarindos
y los mangos
las velas blancas secándose al sol
el humo del desayuno sobre el cielo
del amanecer
y los peces saltando en la atarraya
y una muchacha vestida de rojo
que bajaba a la playa y subía con el cántaro
y pasaba detrás de la arboleda
y aparecía y desaparecía
y durante mucho tiempo
yo no podía navegar sin esa imagen
de la muchacha vestida de rojo
y los cocoteros y los tamarindos y los mangos
me parecía que sólo existían
porque ella existía
y las velas blancas sólo eran blancas
cuando ella se reclinaba
con su vestido rojo y el humo era celeste
y felices los peces y los reflejos de los peces
y durante mucho tiempo quise escribir un poema
sobre esa muchacha vestida de rojo
y no encontraba el modo de describir
aquella extraña cosa que me fascinaba
y cuando se lo contaba a mis amigos se reían
pero cuando navegaba y volvía
siempre pasaba por la isla de la muchacha de vestido rojo
hasta que un día entré en la bahía de su isla
y eché el ancla y salté a tierra
y ahora escribo estas líneas y las lanzo a las olas en una botella

porque ésta es mi historia
porque estoy mirando los cocoteros y los tamarindos
y los mangos
las velas blancas secándose al sol
y el humo del desayuno sobre el cielo
y pasa el tiempo
y esperamos y esperamos
y gruñimos
y no llega con las mazorcas
la muchacha vestida de rojo.



Girl in a red dress - Josef Pankiewicz - fuente


Girl in red dress - Anton Makarov  - fuente

Retrato de madame Cézanne in a red dress
Paul Cézanne

André Kohn - fuente

Girl with a red hat - Johannes Vermeer

Portrait of a woman - Alfred Hamacher

Bourdais - fuente

The Secret Garden - Frances Hodgson Burnett


ilustración de
Elizabeth Gordon

Claudio Bravo
PAC - poeta, ensayista, dramaturgo
nicaraguense - (1912 - 2002)


lunes, 14 de noviembre de 2011

Un niño se escabulle

Infancia
Teresa Calderón

¿Qué niño se escabulle
por la vieja cerradura de la casa
Y en qué espejo se hunde?
El sol se descuelga
entre las tumbas de noviembre
y entre los lirios todavía
Busca un mapa.
Pero Hamelín está muy lejos
y la astucia de una flauta
no tiene el poder de regresarnos.
La espada es sólo el sueño
de la piedra en otro tiempo.
El pasado nada más
todo el olvido.



(Teresa Calderón - poetisa y narradora chilena)



North West Vietnam Sapa Village - Fotografía
fuente
Mother and child in festive dress - Dongmin Lai
fuente

Dongmin Lai

Dongmin Lai

Chris Zhang

Chris Zhang
Diego Rivera
A mother and child with a goat - Fritz Zuber-Buhler

 Baby Bunting - Grace Carpenter
Louis Toffoli
Louis Toffoli


Mother returning with her children
Ferdinand Georg Waldmuller  - fuente

Wang Jan Peng

Hu Bing - fuente

 ¡Cuán lejos estamos de los infantiles
ensueños de gloria, de dicha y placer!
Las gaitas antiguas y los tamboriles
los juegos incautos, las risas de ayer,
se borran y escapan en vagos perfiles...
¡Hacia ellos nuestra alma quisiera volver!

fragmento de Burbujas de la Infancia 
Manuel Ugarte - escritor argentino

sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Tiempo perdido?

Cuántos días ociosos...!
Rabindranath Tagore

¡Cuántos días ociosos he sentido pena por el tiempo perdido!
Pero ¿ha sido perdido alguna vez, Señor? 
¿No has tenido tú mi vida, cada instante, en tus manos?
Escondido en el corazón de las cosas,
tú nutres las semillas y las tornas en brotes,
y los capullos en flores, 
y las flores en frutos.
Estaba yo dormitando, rendido,
en mi lecho ocioso, y pensaba
que no hacía cosa alguna.
Cuando desperté, 
en la mañana,
vi mi jardín lleno de
flores maravillosas.


The blue veil - Edmund Tarbell

La Varsoviana - Stanislaw Wyspianski
City Atlas - Sidney Starr

Señor... en tu mano están mis tiempos!
Salmo 31:15

jueves, 10 de noviembre de 2011

Manos Cargadas


¡Ay tus manos cargadas de rosas! son más puras
tus manos que las rosas. Y entre las hojas blancas
surgen lo mismo que pedazos de luceros,
que alas de mariposas albas, que sedas cándidas  
Juan Ramón Jiménez

Cicely Mary Barker
Jessie Willcox Smith
Ilustración de Jane Allen Boyer

Abril florecía
Antonio Machado

Abril florecía
frente a mi ventana.
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido
vi las dos hermanas.
La menor cosía;
la mayor hilaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas,
la más pequeñita,
risueña y rosada
—su aguja en el aire—,
miró a mi ventana.

La mayor seguía,
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.

Una clara tarde
la mayor lloraba
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.

—¿Qué tienes—le dije—,
silenciosa pálida?
Señaló el vestido
que empezó la hermana.
En la negra túnica
la aguja brillaba;
sobre el blanco velo,
el dedal de plata.
Señaló la tarde
de abril que soñaba,
mientras que se oía
tañer de campanas.
Y en la clara tarde
me enseñó sus lágrimas…
Abril florecía
Frente a mi ventana.

Fue otro abril alegre
y otra tarde plácida.
El balcón florido
solitario estaba…
Ni la pequeñita
risueña y rosada,
ni la hermana triste,
silenciosa y pálida,
ni la negra túnica,
ni la toca blanca…
Tan sólo en el huso
el lino giraba
por mano invisible,
y en la oscura sala
la luna del limpio
espejo brillaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas
del balcón florido
me miré en la clara
luna del espejo
que lejos soñaba…
Abril florecía
frente a mí ventana.


Joseph-Désiré Court

Berthe Morisot
Costura en el río - William Kay Blacklock
Luz de sol y sombra - William Kay Blacklock
La lección - William Kay Blacklock

Abril florecía
frente a mí ventana
Antonio Machado


El paso del tiempo en la vida de dos niñas
Dos destinos que se esfuman entre las sombras de
la primavera.

Solo la genial sensibilidad  del poeta nos permite visualizar el paso del tiempo en la vida de dos personas, dos hermanas cuyas vidas se separan y finalmente se esfuman.
Las escenas que se nos muestran en los versos son cruciales y memorables y pareciera que quedan atrapadas en los surcos que van dibujando la aguja y el dedal sobre las telas.
Negra es la túnica, blanco es el velo... son señales claras de la separación. Hablan de los intereses espirituales de la niña, tal vez pronto se retirará a la vida de claustro.
La aguja brillaba, el dedal es de plata…   finalmente ha quedado sola la hermana, el tiempo pasa, ...mientras que se oía tañer de campanas


Alexei Romanychev

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