martes, 20 de marzo de 2012

Diario a diario


Claude Monet leyendo el diario - Pierre Auguste Renoir

El diario a diario
Julio Cortázar


Un señor toma el tranvía después de comprar el diario y ponérselo bajo el brazo. Media hora más tarde desciende con el mismo diario bajo el mismo brazo. Pero ya no es el mismo diario, ahora es un montón de hojas impresas que el señor abandona en un banco de plaza.
Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que un muchacho lo ve, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que una anciana lo encuentra, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Luego se lo lleva a su casa y en el camino lo usa para empaquetar medio kilo de acelgas, que es para lo que sirven los diarios después de estas excitantes metamorfosis.


James Tissot

El padre del artista, leyendo el diario - Paul Cézanne
leyendo "Le Figaro" - Mary Cassatt

Carl Larsson

Lilla Cabot Perry

Estudio para pies - Pablo Picasso

Edgar Degas


Edgar Degas


Desire Dihau Reading a Newspaper in the Garden 
Henry Toulouse-Lautrec


Marc Chagall


Ivan Aleksandrovich Grinyuk


Fernando Botero

Maxwell Doig

Scott Moore

6 comentarios:

SUREANDO dijo...

Genial esta entrada, me llevo el cuadro de Cabot Perry. No lo conocía y tengo una entrada preparada justo para esta pintura. Gracias Clarissa.

Y Cortázar: un Maestro.

Clarissa Rodriguez dijo...

Hola Beatriz!

Me he reído mucho con este cuento. Yo también lo encontré genial!

Esperaré para ver como "renace" la pintura de Cabot Perry en tu bello espacio.

Un abrazo!

Celso dijo...

Tiene toda la razón Julio Cortazar. Un diario es un diario mientras es novedad. No hay nada mas perecedero que un diario, a veces de la mañana a la tarde ya son sólo papel de envolver acelgas. Trabajé durante un tiempo como dibujante en el "Diario La Prensa" de Osorno y tuve ocación de ver mi trabajo "metamorfoseado" en envoltorios, papel para encender el fuego, pegado por la lluvia en el pavimento y Oh humillación!! en un baño del Terminal... ¡Que poco dura el orgullo del hombre! Jejeje...

Besos...

W.-

Clarissa Rodriguez dijo...

Cuando veo que la gente sigue comprando diarios impresos en papel, a pesar de existir en versiones virtuales, me parece menos atemorizante el e-book, como para desplazar y terminar con el libro impreso en papel.

Saludos Sr W.
¿aún dibujas?

edelia sanz dijo...

Así de efímera es la vida de un diario aunque costó muchas horas, o quizás días, el preparar el contenido que en él se vierte.
Así también son perecederas muchas cosas de las que ocupan nuestra vida aunque tardemos demasiado tiempo en comprenderlo y quizás les dediquemos demasiada importancia.
Un abrazo, amiga.

Clarissa Rodriguez dijo...

Edelia, querida amiga!

Si, nuestra vida es fugaz. Creo que somos afortunados si llegamos a tener ese momento que tu dices, en que podemos reflexionar, cambiar el "switch", y vivir con un corazón más humilde, más "amable", dedicando tiempo a lo verdaderamente importante.

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