No dejaremos de explorar y
al final de nuestra búsqueda
llegaremos a donde empezamos y conoceremos
por primera vez el lugar
T.S. Eliot
llegaremos a donde empezamos y conoceremos
por primera vez el lugar
T.S. Eliot
A MANERA DE PROLOGO PIDO BENEVOLENCIA POR
INSISTIR EN MIS YA VIEJOS AMORES
Juvencio Valle
Juvencio Valle
Hoy vuelvo a repetir mi vieja historia.
Traigo otra vez mis ramos de
nomeolvides;
y cómo podría liberarme de estos
abrazos,
cómo apartaría de mi tan íntimas
maderas;
con que mano cortaría de mi propio
follaje
estas vivas prolongaciones de mis
huesos.
Por eso, de partida, pido benevolencia
a pájaros y flores. Ante el lirio del
campo
me descubro; en circulo cerrado hago la
venia;
y ¡Salud! oh mi señor Dondiego de la Noche,
dadme asilo
temporal en vuestros dominios.
Y cómo se me hace vehemente esta súplica
cuando la dirijo a mis viejos
guardabosques,
leales hermanos míos de afán y comparsa;
ay, y cuando requiero a los poetas liricos,
y, mucho más aún, a las bellas floristas.
Ya en el umbral me inclino reverente,
y como un hijo pródigo, temeroso suplico
merced y vía libre para mis ramilletes,
que todavía tengo tanto jardín adentro
y tantas ramificaciones que me desvelan.
Juntos llenos de gracia, dadme los dedos,
melodiosas avenas, vuestros delgados
silbos;
vengo con nuevos leños para mi vieja
hoguera,
nuevos aceites traigo para la misma lámpara;
aquí llego otra vez cargado de
siemprevivas,
margaritas y abejas traigo en las sienes.
Perdón, señor capullo recién amanecido,
corolas de
caperuza, romántico jilguero.
Todas las imágenes corresponden a obras de Eduard Atkinson Hornel (1864-1933)
Todas las imágenes corresponden a obras de Eduard Atkinson Hornel (1864-1933)
A MANERA DE PROLOGO PIDO BENEVOLENCIA POR
INSISTIR EN MIS YA VIEJOS AMORES
Juvencio Valle
de su libro DEL MONTE EN LA LADERA
Juvencio Valle, poeta chileno de quien Neruda dijo, es “una guitarra de cuerdas claras”


















































