sábado, 4 de diciembre de 2010

Bendito Descanso

"Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso"
Jesús




De Soliloquios de Belén - Giovanni Papini
EL BUEY    
¿Quién habrá dado a ésos el derecho a invadir mi casa? Es la primera vez que los veo. Esa joven no es la mujer del guardián, y ese viejo no es el boyero. Y, sin embargo, están haciendo de dueños y hasta han ocupado el pesebre destinado a mi heno. ¿Qué señorío es éste?
¿Qué habrán puesto dentro del pesebre?
¡Vaya! Ahora lo veo. Es un hijo de mujer, ¡un hombre apenas nacido! ¡Pero que diferente es de todos los demás! En mi vida he visto una criatura parecida. No llora, como hacen los niños, no duerme, no gime, no grita. Tiene los ojos abiertos, grandes serenos como el cielo de abril. No parece un niño de verdad, sino una aparición, un pequeño Dios que por equivocación ha ido a para en medio de la hierba seca…
Nunca me había dado cuenta de lo oscuro y sucio que es este establo. Me avergüenzo de no tener un sitio más bello, más digno de él. Descubro las telas de araña que antes no había visto; las maderas carcomidas; las losas del suelo todas húmedas, todas negras.
¿Cómo es posible que un ser tan milagroso haya escogido esta mugrienta cabaña para venir al mundo?
De él emana un resplandor caliente, una luminiscencia amorosa que atraviesa todas las cosas y hace bien al corazón. Los hombres no son así ni cuando nacen Los hombres son duros, burdos, crueles, tristes…
Ahora sonríe y parece que quisiera hablar. Se ha cuenta de que le miro y parece que me dé las gracias. No tiene miedo de mí. Casi diría que me quiere y que me quisiera consolar. En ninguna mirada humana he descubierto nunca una expresión igual.
Ya soy viejo y he trabajado durante tantos años que mis pobres huesos están cansados. Pero por él haría gustoso  cualquier cosa: llevar a cuestas una montaña, arar todos los campos de Judea.
¿Qué podría hacer por él? ¿De qué manera demostrarle mi reconocimiento? ¿Calentarle con mi aliento? Pero ¿seré digno yo, animal de yugo, de acercarme a ese cuerpecillo que reluce?


El buey es un animal de trabajo especialmente en las zonas rurales. No tiene otro horizonte más que la faena y la carga. Aquí lo encontramos  conmovido y tierno y tal vez, por una vez en su vida, ha olvidado su servidumbre


El escritor irlandés C.S. Lewis en su libro “Sorprendido por la Alegría” (Surprised by Joy) relata su conversión al cristianismo. Al dejar atrás su ateísmo, su completo desacuerdo con la religiosidad y su enojo con Dios,  logra finalmente hallar el descanso para la laboriosa inquietud de su alma. Dios le sale al encuentro sorprendiéndolo con emociones nuevas, con alegrías nuevas. Vale mencionar que de niño, creció con el paradigma aquel que señala que expresar emociones en público es vergonzoso.


 En Jesús el alma encuentra su reposo. Este descansar viene del estilo de 
vida que El propone cuando dice:

No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así,
¿No hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
(Jesús – Evangelio San Mateo)





“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.
Basta a cada día su propio mal”
Jesús


fotos Con Claridad 
Todas las fotos son de "Koyamentu"
Koyamentu es un vocablo mapuche que significa "lugar de robles"
Se encuentra ubicado a 14 Km al sur de Temuco y está dedicado al descanso y retiro espiritual

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