lunes, 24 de enero de 2011

Decir Gracias

"Porque con alegría saldréis,
y con paz seréis vueltos;
 los montes y los collados
levantarán canción delante de vosotros,
y todos los árboles del campo
darán palmadas de aplauso"
Isaías
Un Piano Verde

Al parecer dar gracias no es algo innato en el ser humano. De hecho,  desde la tierna infancia se nos enseña aquellas palabras mágica “por favor” y “gracias”.
En el plano espiritual también es necesario aprender que hay palabras, que no son mágicas, pero que nos pueden conducir a la plenitud de la vida espiritual, armonizando nuestra vida cotidiana con nuestra fe. De este modo se puede sentir la alegría y la certeza de confiar plenamente en nuestro Dios
Para ilustrar esta reflexión, me referiré a un episodio en la vida pública de Jesús que me ha impresionado, quizás porque allí están retratadas algunas de mis propias actitudes.


Limpios y Sanos
Según el relato del Evangelio San Lucas, Jesús va caminando y se detiene para atender el grito de auxilio de 10 leprosos que claman por sanidad. Jesús los manda ir a presentarse ante las autoridades para la verificación de su sanidad. Recordemos que antiguamente, la lepra era una enfermedad sin remedio y muy cruel, porque condenaba al enfermo a un confinamiento, perdiendo todo contacto con el mundo “sano”.

El relato dice “Aconteció que mientras iban, quedaron limpios”.
Todos tuvieron la fe suficiente para ir y creer que serían sanados. Todos, quizás, saltaron de felicidad, al ver y constatar el milagro de la sanidad. Por tanto es muy entendible que ellos corrieran en busca de sus familias, en busca de su nueva vida.
El Evangelista continúa diciendo que sólo uno, de estos 10 hombres, regresó para darle las gracias  a Jesús, y surge la pregunta: “¿No son diez los que fueron limpios? Y los nueve, ¿dónde están?

¿Había tristeza en las palabras de Jesús, al preguntar por los 9 que se fueron? 



En ocasiones, la oración cae en la continua queja y el “petitorio”. En innumerables ocasiones no llegamos a dar las gracias.

Elevar la mirada para reconocer el Bien Supremo, que sólo viene de Dios, nos hace tomar conciencia de nuestra dimensión humana y nuestras limitaciones.
En algún momento comenzamos a vivir seguros de que lo merecemos todo y hasta pareciera que contamos con tiempo ilimitado. Olvidamos lo frágil que es la vida y la precariedad de nuestra integridad física y emocional, hasta que somos testigos de alguna pequeña o gran “tragedia” a nuestro alrededor.

"el coro de la Antártica"


Aprender a dar Gracias
Creo que Dios escucha todos los ruegos. Concede las peticiones, pero pocas veces hemos vuelto para agradecer. Creo también que nos falta reconocer, mucho más,  su misericordia y su amor que está presente,  sobre todo, en la sencillez de  nuestra “normalidad”.

Una y otra vez, Jesús recomendó: "mirad las aves" o "mirad los lirios del campo", porque la sabia naturaleza nunca olvida quien es su Creador. La continua alabanza y gratitud a Dios está siempre presente, aun en el letargo del invierno,  en el susurro del viento y el canto de las hojas otoñales, como también en la plenitud del estío o en el  bullente esplendor de la primavera.


Por nada estéis afanosos,
sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios
en toda oración y ruego, con acción de gracias. 
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones
y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
San Pablo, Apóstol

"la vida es hermosa"
¿podrías decir lo mismo y dar las gracias a Dios?



las imágenes usadas son ilustraciones de Lim Heng Swee


4 comentarios:

Victoria dijo...

Que lindo Clarisa. Todos tus post son estupendos. es un placer pasearse por aquí, un remanso de paz.
Muchas gracias!

Edelia's Club dijo...

Preciosa reflexión, amiga. Es justo y necesario ser agradecido. Al dar las gracias pones de manifiesto que eres consciente del privilegio recibido. Además eres consciente de que ese don te fue dado gratuitamente, en ocasiones, hasta sin los méritos necesarios. Y este agradecimiento lleva implícito un "generar abundancia" del privilegio recibido.
"La gratitud es la memoria del corazón".
Gracias, Clarisa, por lo que me aportas.

cclaridad dijo...

Victoria, muchas gracias por tu visita. Gracias también por tu amable comentario. Me encanta que te sientas a gusto acá

cclaridad dijo...

"La gratitud es la memoria del corazón" es una frase preciosa, me he apropiado de ella.

Edelia, que alegría tu visita!
Gracias por el afecto que siempre me entregas a través de tus comentarios.
Un abrazo querida amiga

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