sábado, 30 de junio de 2012

Una beso, una palabra

"Besa el agua que gime blandamente
las leves olas que jugando riza;
el sol besa la nube de occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente 
por besar otra llama se desliza,
y hasta el sauce inclinándose a su peso,
al río que lo besa, vuelve un beso."
Gustavo Adolfo Becquer

José Luis Fuentetaja
nacido en Madrid en 1951



Jim Warren



"Yo ya me despedía.... y palpitante 
cerca mi labio de tus labios rojos, 
«Hasta mañana», susurraste; 
yo te miré a los ojos un instante 
y tú cerraste sin pensar los ojos 
y te di el primer beso: alcé la frente 
iluminado por mi dicha cierta."
Amado Nervo 



William John Hennessy  (1839 - 1917)


"¡Ah, si me besaras
con besos de tu boca!,
porque mejores son tus amores
que el vino.
Delicioso es el aroma
de tus perfumes derramado."
Cantar de los Cantares



Henri de Toulouse-Lautrec (1864 - 1901)


Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos. 

Gabriela Mistral



Anna Berezovskaya


Besos de película
ilustración de David Navascues - fuente



Maria Anna Fromm


Alma mía, dame en tus besos el agua
salobre de estos mares, la miel del territorio,
la fragancia mojada por mil labios del cielo,
la paciencia sagrada del mar en el invierno.
Algo nos llama, todas las puertas se abren solas,
relata el agua un largo rumor a las ventanas,
crece el cielo hacia abajo tocando las raíces,
y así teje y desteje su red celeste el día
con tiempo, sal, susurros, crecimientos, caminos,
una mujer, un hombre, y el invierno en la tierra
Pablo Neruda




Nicoletta Tomas


Era un cautivo beso enamorado 
de una mano de nieve, que tenía 
la apariencia de un lirio desmayado 
y el palpitar de un ave en la agonía. 
        Y sucedió que un día, 
        aquella mano suave 
        de palidez de cirio, 
        de languidez de lirio, 
        de palpitar de ave, 
se acercó tanto a la prisión del beso, 
que ya no pudo más el pobre preso 
y se escapó; mas, con voluble giro, 
huyó la mano hasta el confín lejano, 
y el beso que volaba tras la mano, 
rompiendo el aire, se volvió suspiro.

Luis G. Urbina




Paul Cézanne

2 comentarios:

SUREANDO dijo...

No conocía este último cuadro de Cezanne ¡Maravilloso!
Se siente la protección del ángel.
¡Excelente!

Clarissa Rodriguez dijo...

¡Gracias Beatriz!

Espero que tengas un muy buen fin de semana.

(¿cómo anda "tu viaje" y el viajero?, parece que me perdí de algo. Que la sombra del ángel protector te cubra)

Un abrazo, querida amiga

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