La Ciudad que fue
Eliana Navarro
"Muchas veces, de niños, vimos esa ciudad, en un lugar preciso del cielo,
al atardecer. Vimos abrirse o cerrarse sus puertas fulgurantes,
custodiadas por ángeles de fuego. Vimos sus cúpulas de oro y
escuchamos, traído por el viento, el son de sus campanas.
Le dábamos nombres oídos al azar: la ciudad perdida, la ciudad
de Dios. Cuando llegamos a la adolescencia, empezamos a verla
cada vez más a lo lejos, hasta que, envuelta en bruma, se confundió
con nuestros sueños."
La artista de Finlandia, Jonna Pohjalainen ha creado esta enorme y hermosa pieza de arte ambiental titulada "Lápices de colores", que muestra los lápices de colores en su "hábitat", los campos y los bosques de Letonia.
Aunque creo que estas imágenes no son nuevas en la web, a mi me sorprendieron e inevitablemente me llevaron a mi niñez. Los lápices de colores eran un gran tesoro. Todavía lo son para mi.
Un detalle importante en esta instalación, o una de las resonancias que puede tener, es que sin sol no hay color. En cuanto se pone el sol, los colores en las puntas de los "lapices" comienzan a desaparecer y vuelven a "aparecer" cuando nace el sol.
Volviendo al texto de Eliana Navarro: es el "sol" de la imaginación, la ingenuidad y la pureza, lo que nos podría llevar de regreso a
"la ciudad que fue".








