Alicia cumple los cien
De
“El Escribidor Intruso”
José
Donoso
agosto de 1962
“Este año la
pequeña Alicia ―la de En el País de las Maravillas― cumple la respetable edad
de cien años. Y como lo merece una señorita que se ha hecho famosa, llegando a
ser un personaje clásico, como Falstaff o Sherlock Holmes, en Inglaterra, su
país de origen, su centenario se celebrará con gala: exposiciones,
publicaciones, conferencias.
En los cien
años pasados, la fama de Alicia ha ido en perpetuo crecimiento. ¿Pero qué le
sucederá en los próximos cien años? La afición de los niños se aleja cada día
más de este tipo de fantasías y exigen, por lo menos, aventuras
interplanetarias. Pero, además de ser un libro para niños, Alicia ha llegado a
ser libro para adultos inteligentes, para profesores que estudian sus orígenes,
y críticos que la colman de significado. Si los niños la abandonan, seguramente
los adultos la heredarán con sumo agrado.
En 1862, un
profesor de alta matemática de la Universidad de Oxford, llamado Charles
Lutwidge Dodgson salió a dar un paseo en bote por el río, con tres niñas, hijas
de su colega, el doctor Liddell. Su preferida era la pequeña Alicia, de cuatro
años. Y durante la excursión para mantener a sus amigas tranquilas les fue
contando las aventuras de Alicia. No fue hasta más tarde que escribió el libro,
que salió en 1865. Pero todo comenzó en aquella excursión veraniega de julio de
1862.
Cuando
apareció Alicia en e País de las Maravillas, llevaba la firma de Lewis Carroll.
No es de extrañarse. Su autor era un solterón serio, tímido y sensible, uno de
los más brillantes profesores de alta matemática de la Universidad de Oxford,
que al final de su vida había publicado casi veinte tratados sobre complicados
temas matemáticos, que firmaba con su verdadero nombre, porque esperaba que con
ellos alcanzaría auténtica y perdurable fama. Era un gran aficionado a la
fotografía y vivía con sus hermanas, en una casa con jardín, cerca de la
Universidad.
Este solterón
tan completamente circunspecto y mesurado tenía una afición curiosa: a pesar de
nunca haberse enamorado en toda su vida solía hacerse amigo del alma de niñitas
de cuatro hasta diez años, gustándole mucho protegerlas y divertirlas con los
cuentos que inventaba. Los psicologizantes entre los críticos, han entrevisto
en esta afición intenciones mucho más perversas que las de Humbert para con
Lolita. Pero el profesor de matemáticas tierno, bien educado y victoriano,
jamás se dejó llevar por los encantos de sus jóvenes amigas. Alice Liddell,
hija de un colega, fue su gran amiga hasta que ésta cumplió los diez años, y
después la vio poco. A ella se debió la inspiración para sus dos obras
maestras: Alicia en el País de las
Maravillas y Alicia a través del
espejo.
Ambas obras tuvieron gran
éxito al publicarse a pesar de que dos de los dioses de entonces, el escritor
Tharkeray y el Ministro Gladstone, la encontraron aburrida…”
Escrito
por José Donoso, El Escribidor Intruso, en agosto de 1962
Como
parte de una crónica de la Revista chilena “Ercilla”
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Alicia - ilustración original John Tenniel |
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| "Alicia" de Arthur Rackham |
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| Arthur Rackham |
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| "Alicia" en versión de Charles Robinson |
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| ilustración de Maggie Taylor |
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| "Alicia" de Alison Jay |
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| "Alicia" de Shiori Matsumoto |
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| ilustración de Hiromisato |
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| ilustración de Gordon Robinson |
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| ilustración de Kaori Ogawa |
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| Ilustración de Maraja |
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| ilustración de Ester García |
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| ilustración de Titti Garelli |