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domingo, 11 de septiembre de 2011

Aprendizaje

Pues aun vuestros cabellos están todos contados
Jesús - Evangelio según San Mateo

Mother combing her childs hair - Mary Cassatt - fuente

Lucette  - Julio Fossa Calderón

A Rumanian Bridesmaid - Marianne Stokes - fuente

Three women combing their hair - Edgar Degas - fuente

Woman arranging her hair
Henri de Toulouse Lautrec - fuente
Girl combing her hair - William McGregor Paxton - fuente
Beauty combing her hair - Hashiguchi Goyo - fuente


Woman combing her hair, Fanny Cornforth
Dante Gabriel Rossetti - fuente

Es verdad que ninguna disciplina al presente
parece ser causa de gozo,
sino de tristeza;
pero después da fruto apacible de justicia
a los que  en ella
han sido ejercitados
(Hebreos 12:11)

dedicado a mi Cata
en este tiempo de aprendizaje

martes, 30 de agosto de 2011

Viento rosa

El viento sopla de donde quiere,
y oyes su sonido; mas ni sabes
de dónde viene, ni a dónde va
Jesús 

The Pink Lady - Thomas Lawrence


Sombrero - Carmen Concha


Intangible - Carmen Concha


Viento
Octavio Paz


Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.

Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.




Pink dancers - Edgar Degas


Le champ de trefles - Jean Paul Lemieux

Reflejos rosados - Doris Joa


Sombrero rosa - Doris Joa - fuente

Leontine in a pink fluffy hat - Mary Cassatt - fuente 

"French School Girl" autor desconocido - fuente


Niñas andinas - Rogger Oncoy - fuente

Woman in pink hat - fuente

Gone With The Wind
"After all, tomorrow is another day!" -  Scarlett O'Hara


miércoles, 27 de abril de 2011

Una Piedra en el Camino

"El SEÑOR es mi roca, mi amparo,
mi libertador; es mi Dios,
el  peñasco en que me refugio.
Es mi escudo, el poder que me salva
¡mi más alto escondite! 
Él es mi protector y mi salvador.
Tú me salvaste de la violencia"
(Libro seg. del profeta Samuel)


La Resurrección de Cristo está en el centro de la fe cristiana. Representa el triunfo de la vida sobre la muerte. Se completa en forma victoriosa, el paso de Jesús en la tierra. La Resurrección es la esperanza de todos los cristianos que caminamos hacia la vida verdadera en Cristo.



Una gran piedra
  Llama la atención el relato que hace San Lucas en relación a la Resurrección de Jesús. El dice que “las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea”  vinieron muy de mañana al sepulcro llevando especias aromáticas para ungir el cuerpo de su Señor. Mientras caminaban, seguramente atemorizadas, sabiéndose sin fuerzas, cada una en silencio, pensaban cómo removerían la piedra en la entrada y entonces:
"Encontraron que había sido quitada la piedra que cubría el  sepulcro…se le presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. Asustadas se postraron sobre su rostro, pero ellos le dijeron: 
¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?
No está aquí; ¡ha resucitado!"


En la vida cotidiana ocurre algo similar. Conjeturamos cómo resolver situaciones que por difíciles, nos sobrepasan y nos impiden el acercamiento directo con Jesús. Esta pre-ocupación nos hace afanarnos, luego nos invade la ansiedad y la tristeza, y en ocasiones el desaliento y el temor. Sin embargo Dios tiene todo bajo control y todo resuelto.

El Salmo 22  “es la fotografía de las horas más tristes de la vida de nuestro Señor, el testimonio de sus palabras al morir, el vaso que recoge sus últimas lágrimas, el recordatorio de sus gozos al expirar” (Charles Spurgeon). En medio del horror de ese día, Él siguió firme en su confianza en Dios. Creo que no es exagerado pensar que Jesús oró este Salmo (22) palabra por palabra y en esta oración encontró fuerzas para llegar al “Consumado es”, que es la expresión suprema de “entrega” en la fe.

Si aceptamos que Jesús es el Camino, como Él mismo lo dijo, entonces vale la pena recordar que la gran roca ya fue removida. Jesús nos sale al encuentro y podemos disfrutar su compañía y su bendición. 



Otras piedras
En ocasiones los temores y ansiedades se vuelven verdaderos gigantes que cierran el paso. Entonces es necesario abrir nuestros ojos y buscar los guijarros adecuados para enfrentarlos; tan como lo hizo David cuando enfrentó y derribó a Goliat (Libro primero del profeta Samuel)




La última piedra:  la intimidad con Dios
"El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 
Al que salga vencedor le daré del maná escondido, 
y le daré también una piedrecita blanca en la que está escrito 
un nombre nuevo que sólo conoce el que lo recibe".
Apocalipsis 2: 17



viernes, 22 de abril de 2011

Un Madero


LA SAETA

Quién me presta una escalera 
para subir al madero, 
para quitarle los clavos 
a Jesús el Nazareno?
Saeta popular

 ¡Oh, la saeta, el cantar 
al Cristo de los gitanos, 
siempre con sangre en las manos, 
siempre por desenclavar! 
¡Cantar del pueblo andaluz, 
que todas las primaveras 
anda pidiendo escaleras 
para subir a la cruz! 
¡Cantar de la tierra mía, 
que echa flores 
al Jesús de la agonía, 
y es la fe de mis mayores! 
¡Oh, no eres tú mi cantar! 
¡No puedo cantar, ni quiero 
a ese Jesús del madero, 
sino al que anduvo en el mar!

Antonio Machado


Mirando la historia del pueblo de Israel nos encontramos (libro de Éxodo) con un episodio significativo. Ya han cruzado el Mar Rojo milagrosamente. Después de tres días en el desierto, llegan por fin a un lugar donde encuentran agua. Sin embargo no pueden tomarla porque son aguas amargas.

El relato dice: “Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? 
Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron”

Muchísimos años más tarde las aguas de la amargura han invadido la humanidad y han saturado los corazones con amarga desolación, odio y dolor. Un madero es lanzado a estas aguas. Sobre el madero reposa un frágil cuerpo lacerado y herido. Cuerpo y madero son una misma cosa. Son un mismo misterio de Amor. Es la rama, el árbol que puede absorber, en si mismo, toda la amargura humana. De su interior brota un torrente de agua; dulce agua de perdón, preciosa agua que limpia, purifica, renueva y bendice.
Cuando Jesús está en la cruz y pide agua (Evangelio según San Juan) le dan vinagre.
En ese sorbo parece ingerir la última gota de amarga soledad e indiferencia. Las penas del mundo, lo feo, vil y vergonzoso traspasa ese cuerpo que, cual un crisol, lo transforma en torrente de vida, en dulce bebida que vivifica, que trae esperanza. Es la aurora de un nuevo día para la humanidad. 
Ese madero “ha echado raíces y le han brotado retoños. Sobre sus ramas se posan aves y a su sombra reposa feliz el Hijo del Hombre” (Álvaro Scaramelli) 



martes, 4 de enero de 2011

Gracias a la Vida

"Para saber quien es
canta el canario"
Violeta Parra


La escritora chilena Mónica Echeverría ha publicado recientemente el libro “Yo, Violeta”. Una biografía novelada de la artista plástica y cantautora Violeta Parra.
Creo no exagerar diciendo que Violeta Parra es la artista chilena más conocida en todo el mundo.
La prosa de Mónica Echeverría muestra a Violeta en toda su dimensión humana, revela detalles poco conocidos de su familia y su intimidad. Está escrito con toda la fuerza de una primera persona, respetando la oralidad de Violeta; es un lenguaje lleno de chilenismos, dejando en evidencia la pasión de Violeta por su arte. 



Hay algo desgarrador en la historia de Violeta que a la luz de los antecedentes que aporta Mónica Echeverría hacen más entendible su determinación de quitarse la vida.
Lo paradójico es que ella misma compuso “Gracias a la Vida”; una de las canciones que ha dado la vuelta al mundo, versionada de mil maneras. Al parecer esa vida a la que se refiere Violeta, se fue rompiendo en girones de profunda tristeza, dolor, soledad, desesperanza y tragedia.
Su maravillosa herencia está impresa en sus bordados de arpillera (espontáneos, sin dibujos previos), sus composiciones musicales y un valioso trabajo de recopilación en las raíces mismas del folklor chileno.


Para recordar a Violeta, un fragmento de
"Volver a los 17"

Volver a los 17
Después de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan frágil como un segundo

Volver a sentir profundo

Como un niño frente a Dios

Eso es lo que siento yo

En este instante fecundo.


Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
Hay si ..., si ..., si ...


Lo que puede el sentimiento
No lo ha podido el saber
Ni el más claro proceder
Ni el más ancho pensamiento
Todo lo cambia el momento
Cual mago condescendiente
Nos aleja dulcemente
De rencores y violencias
Solo el amor con su ciencia
Nos vuelve tan inocentes.





Es un hecho que todos llevamos profundos dolores en el alma y la vida no es una meseta  sino más bien un continuo ir y venir desde las profundidades del dolor hasta las cumbres del regocijo y la felicidad. La manera en que vamos modulando nuestros estados de ánimo tiene relación con un  marco de creencias, recursos espirituales a nuestro alcance y también contar con redes de apoyo.



Difícil es dejar el control absoluto de la vida en manos de Dios, lo sé por mi propia experiencia; este es un tema recurrente y muy antiguo. La confianza plena en Dios está expresada con mucha fuerza y belleza en el libro de “Habacuc”


“Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos, 
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar”


Cuando se logra comprender y asimilar la frase dicha por Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, entonces podemos cantar, con convicción “Gracias a la Vida” porque todas las dudas, todos los temores y todas las preguntas quedan resueltas, gracias a La Vida.


Fundación Violeta Parra

(Mónica Echeverría Yáñez, nacida en Santiago de Chile el año 1920. Es una destacada profesional de las letras y el teatro)


sábado, 23 de octubre de 2010

Poesía Urbana en Imágenes


Dichosos los que reconocen su necesidad espiritual, pues el reino de Dios les pertenece


Dichosos los que están tristes, pues Dios les dará consuelo


Dichosos los de corazón humilde, pues recibirán la tierra que Dios les ha prometido


Dichosos los que tiene compasión de otros, pues Dios tendrá compasión de ellos


Dichosos los de corazón limpio pues ellos verán a Dios


Dichosos los que procuran la paz,  pues Dios los llamará hijos suyos


Por lo tanto, yo les digo: no se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que han de ponerse. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que el vestido?

Palabras de Jesús
(cf.,Mateo 5 y 6)

Fotos Con Claridad – Calle Patzke y Av. Caupolicán de Temuco, Chile


Los murales corresponden a trabajos de la Agrupación Alapinta, proyecto Fondart "El mural: hacia la construcción del imaginario colectivo de la ciudad de Temuco" - Barrio Tucapel


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