Mostrando entradas con la etiqueta Gustavo Adolfo Bécquer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gustavo Adolfo Bécquer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Golondrina


fuente



fuente




La Golondrina
Juvencio Valle

Con las golondrinas llega la primavera. Quizá qué gérmenes vitales o polvos
maravillosos se traen bajo el ala, porque basta la vibración de su presencia en
el aire tibio para que los almendros florezcan a rabiar. Y los ulmos, las topa-
topas y hasta los tréboles de cuatro hojas. Azules y blancas, rápidas e inquietas,
nunca se posan en una rama, sino en los más altos alambres del mundo. Juegan  al volantín con sus cuerpos intranscendentes. Van y vienen por el aire en un
trapecio celeste. Hace tiempo, un poeta chileno, de cuyo nombre no quiero
acordarme, dijo que la golondrina era un pedazo de viento que casi se ha
vuelto pájaro. Gustavo Adolfo Bécquer las fijó por mucho tiempo en un balcón
romántico. Pero ellas no tienen orillas, son libres, inestables, peregrinas.
Imposible que seres con tanta chispa adentro puedan mantenerse por mucho
tiempo enclaustradas en un mismo campo, aunque ése sea literario. Ellas
nacieron para evadirse, para desaparecer como el rocío o el humo.



fuente

fuente


"Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
      jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
      ésas... ¡no volverán!"
Gustavo Adolfo Bécquer



sábado, 30 de junio de 2012

Una beso, una palabra

"Besa el agua que gime blandamente
las leves olas que jugando riza;
el sol besa la nube de occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente 
por besar otra llama se desliza,
y hasta el sauce inclinándose a su peso,
al río que lo besa, vuelve un beso."
Gustavo Adolfo Becquer

José Luis Fuentetaja
nacido en Madrid en 1951



Jim Warren



"Yo ya me despedía.... y palpitante 
cerca mi labio de tus labios rojos, 
«Hasta mañana», susurraste; 
yo te miré a los ojos un instante 
y tú cerraste sin pensar los ojos 
y te di el primer beso: alcé la frente 
iluminado por mi dicha cierta."
Amado Nervo 



William John Hennessy  (1839 - 1917)


"¡Ah, si me besaras
con besos de tu boca!,
porque mejores son tus amores
que el vino.
Delicioso es el aroma
de tus perfumes derramado."
Cantar de los Cantares



Henri de Toulouse-Lautrec (1864 - 1901)


Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos. 

Gabriela Mistral



Anna Berezovskaya


Besos de película
ilustración de David Navascues - fuente



Maria Anna Fromm


Alma mía, dame en tus besos el agua
salobre de estos mares, la miel del territorio,
la fragancia mojada por mil labios del cielo,
la paciencia sagrada del mar en el invierno.
Algo nos llama, todas las puertas se abren solas,
relata el agua un largo rumor a las ventanas,
crece el cielo hacia abajo tocando las raíces,
y así teje y desteje su red celeste el día
con tiempo, sal, susurros, crecimientos, caminos,
una mujer, un hombre, y el invierno en la tierra
Pablo Neruda




Nicoletta Tomas


Era un cautivo beso enamorado 
de una mano de nieve, que tenía 
la apariencia de un lirio desmayado 
y el palpitar de un ave en la agonía. 
        Y sucedió que un día, 
        aquella mano suave 
        de palidez de cirio, 
        de languidez de lirio, 
        de palpitar de ave, 
se acercó tanto a la prisión del beso, 
que ya no pudo más el pobre preso 
y se escapó; mas, con voluble giro, 
huyó la mano hasta el confín lejano, 
y el beso que volaba tras la mano, 
rompiendo el aire, se volvió suspiro.

Luis G. Urbina




Paul Cézanne

martes, 25 de octubre de 2011

Una Lágrima, Un Pañuelo

Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?

Asomaba a sus ojos una lágrima
Rima XXX
Gustavo Adolfo Bécquer


A Portrait of a Lady - Bartolomá González y Serrano

Portrait of Margaret of Austria and a Child - Bartolomé González y Serrano

Two venetian women - Vittore Carpaccio - fuente

Venetian woman with a handkerchief - Paris Bordone - fuente

The Fireplace - Tissot James Jacques - fuente wiki

fuente

La Señal - William Powell Frith

Lady with a Handkerchief - Francois Maury

lámina antigua - fuente

Les adieux de Louis XVI à sa famille - Jean-Jacques Hauer


Mujer con pañuelo rojo - Firmin Baes
El Pañuelo de hoy
El uso de pañuelos desechables ha reemplazado al pañuelo de tela, con grandes ventajas, en temas de prevención y autocuidado, pero lejos del romanticismo asociado al pequeño cuadrado de tela original.
La marca Kleenex registrada por Kimberly-Clark, produce un material especial como reemplazo del algodón,  para fabricar originalmente máscaras anti gas, durante la Primera Guerra Mundial.

La corporación Kimberly-Clark creó el primer pañuelo facial en 1924  anunciándolo como un producto para limpieza de maquillaje y crema. A los pocos años, luego de su introducción en el  mercado, la compañía recibió cartas de clientes sugiriendo su uso contra el resfriado común y la rinitis alérgica. En los años 1930, su uso como pañuelo desechable se extendió, por lo que la compañía creó el eslogan "Don't Carry a Cold in Your Pocket" ("no lleves un resfriado en tu bolsillo").

La popularidad del producto ha llevado a que en algunos países la palabra kleenex sea usada para referirse a cualquier pañuelo desechable, independientemente de su marca. 


martes, 15 de febrero de 2011

Cuando Toca el Sueño



¿Será verdad que, cuando toca el sueño,
con sus dedos de rosa, nuestros ojos,
de la cárcel que habita huye el espíritu
en vuelo presuroso?


¿Será verdad que, huésped de las nieblas,
de la brisa nocturna al tenue soplo,
alado sube a la región vacía
a encontrarse con otros?


¿Y allí desnudo de la humana forma,
allí los lazos terrenales rotos,
breves horas habita de la idea
el mundo silencioso?


¿Y ríe y llora y aborrece y ama
y guarda un rastro del dolor y el gozo,
semejante al que deja cuando cruza
el cielo un meteoro?



Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros.
Pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.

RIMA LXXV - Gustavo Adolfo Bécquer 


 "El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo."
(Gustavo Adolfo Bécquer)


Imágenes de Lupetti Lynn


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...