Mostrando entradas con la etiqueta Nicanor Parra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicanor Parra. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de abril de 2012

Caminando sola



Edward Burne-Jones

Catalina Parra
Nicanor Parra

Caminando sola
Por ciudad extraña
Qué será de nuestra
Catalina Parra.

Cuánto tiempo, ¡un año!
Que no sé palabra
De esta memorable
Catalina Parra.

Bajo impenitente,
Lluvia derramada
Dónde irá la pobre
Catalina Parra.

¡Ah, si yo supiera!
Pero no sé nada
Cuál es tu destino
Catalina Pálida.

Sólo sé que mientras
Digo estas palabras
En volver a verte
Cifro la esperanza.

Aunque sólo seas
Vista a la distancia
Niña inolvidable,
Catalina Parra.

Hija mía, ¡cuántas
Veces comparada
Con la rutilante
Luz de la mañana!

Ay, amor perdido,
¡Lámpara sellada!
Que esta rosa nunca
Pierda su fragancia.


Edward Burne-Jones

John William Waterhouse

Philip Burne-Jones

Armand Point

Edward Burne-Jones

Edward Burne-Jones

John William Waterhouse



Nicanor Parra, poeta chileno contemporáneo. Hoy a los 98 años de vida recibirá el Premio Cervantes. La ceremonia de entrega está programada para el próximo 23 de abril de 2012.

“Catalina Parra” fue escrito en el año 1944 cuando el poeta recordaba con nostalgia a su hija de cuatro años. Él se encontraba en Brown University, Providence, Rhode Island.
Es curioso lo “profético” de estos versos, considerando que era él quien estaba lejos del hogar. De alguna manera anticiparon el carácter itinerante  de Catalina, quien ha pasado su vida entre Alemania, Suiza, EEUU, Argentina y Chile; desarrollando una sólida carrera como artista conceptual. Actualmente vive en Nueva York.

El Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes” es el máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española.


Dante Gabriel Rossetti

“Caminando sola/ Por ciudad extraña/ Qué será de nuestra/ Catalina Parra"



viernes, 17 de junio de 2011

Junto al Mar

Se Canta al Mar
Nicanor Parra

"Mariscando"

Nada podrá apartar de mi memoria
la luz de aquella misteriosa lámpara,
ni el resultado que en mis ojos tuvo
ni la impresión que me dejó en el alma.
Todo lo puede el tiempo, sin embargo
creo que ni la muerte ha de borrarla.
Voy a explicarme aquí, si me permiten,
con el eco mejor de mi garganta.
Por aquel tiempo yo no comprendía
francamente ni cómo me llamaba,
no había escrito aún mi primer verso
ni derramado mi primera lágrima;
era mi corazón ni más ni menos
que el olvidado kiosko de una plaza.
Mas sucedió que cierta vez mi padre
fue desterrado al sur, a la lejana
Isla de Chiloé donde el invierno
es como una ciudad abandonada.
Partí con él y sin pensar llegamos
a Puerto Montt una mañana clara.
Siempre había vivido mi familia
en el valle central o en la montaña,
de manera que nunca, ni por pienso,
se conversó del mar en nuestra casa.
Sobre este punto yo sabía apenas
lo que en la escuela pública enseñaban
y una que otra cuestión de contrabando
de las cartas de amor de mis hermanas.
Descendimos del tren entre banderas
y una solemne fiesta de campanas
cuando mi padre me cogió de un brazo
y volviendo los ojos a la blanca,
libre y eterna espuma que a lo lejos
hacia un país sin nombre navegaba,
como quien reza una oración me dijo
con voz que tengo en el oído intacta:
"Este es, muchacho, el mar". El mar sereno,
el mar que baña de cristal la Patria.
No sé decir por qué, pero es el caso
que una fuerza mayor me llenó el alma
y sin medir, sin sospechar siquiera,
la magnitud real de mi campaña,
eché a correr, sin orden ni concierto,
como un desesperado hacia la playa
y en un instante memorable estuve
frente a ese gran señor de las batallas.
Entonces fue cuando extendí los brazos
sobre el haz ondulante de las aguas,
rígido el cuerpo, las pupilas fijas,
en la verdad sin fin de la distancia,
sin que en miser moviéraseun cabello, 
¡Como la sombra azul de las estatuas!
Cuánto tiempo duró nuestro saludo
no podrían decirlo las palabras.
Sólo debo agregar que en aquel día
nació en mi mente la inquietud y el ansia
de hacer en verso lo que en ola y ola
Dios a mi vista sin cesar creaba.
Desde ese entonces data la ferviente
y abrasadora sed que me arrebata:
Es que, en verdad, desde que existe el mundo,
la voz del mar en mi persona estaba.


"Niño taimado"


"Concepción"

Junto al Mar
Para Roberto - Mi hermano


Roberto - Mi hermano

Éramos muy niños cuando nuestro padre nos llevo a conocer el mar.  Y la fascinación de ese primer encuentro no se nos olvida.
Roberto ha dicho: "El mar me cautivó…” y no lo pongo en duda.
Nos pasa algo similar a lo que relata Nicanor Parra. Cuando estamos frente al mar,  nos damos cuenta que su voz ha estado siempre en nuestro corazón.

Roberto vive junto al mar (en la V Región). Su espíritu travieso se ha hecho amigo de las olas y los juegos de gaviotas. 
En su barquito de papel, él  va de la mano de Noemí y nos acoge a todos, a sus hijos, a sus hermanos cercanos y a sus hermanos del alma. Mira que todos estén contentos y “atendidos”, prodigando su cariño y su ternura con una generosidad  aprendida del océano.

Roberto, ¡mi muy querido Roberto!
Junto al mar, se canta, se evoca, se respira inmensidad.
Yo te he traído una canción para seguir soñando con ese mundo idílico, donde tú eres un héroe. Y también para recordar a nuestro Padre.




Nicanor Parra

Benito Rebolledo Correa, pintor nacido en Curicó, Chile, el 3 de agosto de 1881
Falleció en Santiago de Chile, el 29 de junio de 1964


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...