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viernes, 2 de marzo de 2012

Gestos encubiertos


(desconozco el autor)

“Cada palabra sabe algo sobre el círculo vicioso”
Herta Müller

—¿Tienes un pañuelo? Me preguntaba mi madre cada mañana en el portón de mi casa, antes que saliera a la calle. Yo no lo tenía y entonces regresaba a mi cuarto y sacaba un pañuelo. No lo tenía el pañuelo cada mañana, ya que cada mañana esperaba esa pregunta. El pañuelo era la prueba de que mi madre me protegía por la mañana. Durante el resto del día y los demás quehaceres cotidianos quedaba a merced de mí misma. La pregunta «¿Tienes un pañuelo?» era un afecto indirecto. Uno directo hubiera sido molestoso, cosa que no existía entre los campesinos. El amor se disfrazaba de pregunta. Solamente de esa manera podía ser expresado, así seco y determinante como una orden de trabajo. Esa voz áspera de mi madre enaltecía la ternura. Cada mañana estaba yo en el portón de mi casa, una vez sin pañuelo y una segunda vez con el pañuelo. Sólo así salía a la calle, como si en el pañuelo estuviera mi madre protegiéndome.


Fragmento del Discurso Nobel de Herta Müller
“Cada palabra sabe algo sobre el círculo vicioso”
Pronunciado el 7 diciembre de 2009



fotografía de Sergio Larraín - fotografo chileno


He encontrado un sorprende libro-objeto Los Pálidos Señores con las Tazas de Moca”, de Herta Müller. Es algo más que poesía. Cada “poema” está hecho con palabras recortadas, de diarios y revistas en alemán (al parecer no es alemán formal) y alguna imagen o dibujo de la propia autora.

En estos poemas-collages las palabras se reordenan, parecen adquirir un nuevo significado; son como voces fragmentadas por el temor o la angustia, son como gestos encubiertos, apenas esbozados. Quizás por esta razón tienen mucha fuerza, mostrando los temas recurrentes de Herta Müller: la dignidad humana, la comunicación, la represión y la libertad como el más preciado tesoro

(Se que existe una versión en español traducida por José Luis Reina Palazón. 

Aquí hay algunos poemas -collages de Los Pálidos Señores con las Tazas de Moca”, de sólo dos de ellos conozco una traducción:


DER PLATZ WAR FÜR DEN KOPF

El lugar era para la cabeza 
traducción: José Carlos Contreras. Karlsruhe 2010

El lugar era para la cabeza muy pesado
Estaba vacío a eso de las tres
entonces apareció un solitario
yo le di una gorra
para qué dijo él
qué voy a hacer con esto
luego le dije cuando lo olía
pues hombre tómalo.


La ciudad del puerto tiene la barriga de agua espumosa
Traducción: José Luis Reina Palazón

La ciudad del puerto tiene la barriga de agua espumosa
el cielo de carne de sandía el camino rural
para el apartadero una garita de señales y ninguna vía paralela
una boca llena de viento una joroba maíz
apretado muy espetado verde
le pregunté por qué precisamente tú
tienes que marcharte con esas gaviotas de tiza y le miré
de lado mientras hacía las maletas




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domingo, 12 de febrero de 2012

El Rey Duerme


Portrait  of Juliette Courbet - Gustave Courbet

EL REY DUERME
Herta Müller

Antes de la guerra, la banda de música del pueblo se reunió un día en la estación. Todos lucían su uniforme rojo oscuro. El hastial de la estación estaba enteramente recubierto de guirnaldas de lirios rojos, áster y hojas de acacia. La gente iba endomingada. Los niños llevaban medias blancas y sostenían pesados ramos de flores ante sus caras. Cuando el tren entró en la estación, la banda tocó una marcha. La gente aplaudió. Los niños lanzaron sus flores al aire. El tren entró lentamente. Un joven sacó su brazo largo por la ventanilla. Estiró los dedos y exclamó: «Silencio. Su Majestad el rey está durmiendo».Cuando el tren abandonó la estación, un rebaño de cabras blancas llegó de la dehesa. Las cabras avanzaron siguiendo los rieles y se comieron los ramos de flores. Los músicos volvieron a sus casas con su marcha interrumpida. Los hombres y mujeres volvieron a sus casas con su saludo de bienvenida interrumpido. Los niños volvieron a sus casas con las manos vacías. Una niña que debía recitarle un poema al rey cuando la marcha y los aplausos hubieran concluido, se quedó sola en la sala de espera y lloró hasta que las cabras acabaron de comerse todos los ramos de flores.

Relato tomado de “El Hombre es un Gran Faisán en el Mundo”
Herta Müller - Premio Nobel 2009



Les Orangers - Gustave Caillebotte

Intérieur - Gustave Caillebotte

The waning honeymoon - George Henry Boughton

Sleeping girl - Thomas Gainsborough

Hombre dormido - David Ryckaert

Niña dormida - Emma Ekwall

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